MIRADAS INDISCRETAS IV

HAMBRE Han pasado varios días, y sigo sin tener noticias de Hunter. Sí, lo he visto de reojo en alguna ocasión mientras se dirigía a su despacho. Pero no me ha vuelto a enviar ningún mensaje por WhatsApp. Si no fuera porque llegué a sentir[…]

MIRADAS INDISCRETAS III

Las reglas del juego Debería sentirme avergonzada por lo que sucedió el sábado. Dejarme llevar de esa manera no es algo que reconozca en mi comportamiento habitual. Sin embargo, por alguna extraña razón fue liberador. Y no sólo por el hecho de conseguir un orgasmo[…]

MIRADAS INDISCRETAS- II

El juego “La fantasía de un hombre es la mejor arma que tiene una mujer contra él”.   Tras conocer a mi jefe-barra-vecino, y asistir a su breve pero abrumadora presentación en la sala de juntas, tuve que volver al trabajo como si nada. Me[…]

MIRADAS INDISCRETAS- I

La suavidad de la tela me reconforta. Respiro en profundidad acercando el cuello de la camisa a la nariz, huele a él… Parece mentira que hayan pasado diez meses y todavía continúo teniendo la sensación de que al entrar por la puerta de casa, después[…]