Tabúes sexuales


Quiero comenzar este blog alzando la voz. ¡Basta de tabús!, basta de susurros escondidos para preguntar dudas. Las mujeres tenemos que coger las riendas de nuestra sexualidad y no esperar que llegue ningún hombre que nos la muestre. 

Vivir una sexualidad sana, supone una forma positiva de comunicarse con los demás, con nosotros mismos, de sentir nuestro cuerpo y de desarrollar nuestra capacidad para el placer. 

Tradicionalmente, la sexualidad se ha relacionado exclusivamente con el coito adulto y heterosexual. La sexualidad implica, por supuesto, mucho más que el coito, implica gozar y sentir plenamente con todas las posibilidades que nos ofrece nuestro cuerpo. Así cada persona, y cada pareja, vive su propia sexualidad de modo diferente, sin que existan normas ni recetas para vivirla. 

La masturbación es dañina. 

Lo que debemos saber es que no tiene efectos negativos en la visión para los hombres, no afecta al tamaño de los genitales, no aumenta el vello y, entre otros, no produce acné. 

• Sólo al haber eyaculación hay embarazo.

De forma natural, el miembro masculino al ponerse erecto segrega líquido seminal que lo prepara para la penetración, el cual contiene espermatozoides. Al entrar en la vagina llevará esperma que en los días fértiles de la mujer pueden fecundar al óvulo, aun sin haber eyaculación. Por lo tanto, si no se pretende un embarazo, usa protección siempre. 

Las mujeres sangran cuando pierden la virginidad.  

No todas las mujeres sangran la primera vez, el himen puede que ya esté roto, o que sea tan elástico que, al momento de tener sexo, no se rompa y, por lo tanto, no se sangra. 

Los hombres que disfrutan del sexo anal tienen tendencias homosexuales. 

Falso. Este es un mito basado solamente en prejuicios. Los hombres y también las mujeres heterosexuales pueden encontrar mucho placer en el sexo anal. En el caso de los hombres, la estimulación anal es maravillosa para estimular su Punto P, que no es otra cosa que la próstata. 

• La pareja debe llegar junta al orgasmo. 

Otro estúpido mito. Los orgasmos sincronizados son muy complicados, ocurren de vez en cuando y no deben convertirse en la meta de la pareja. A veces se darán y otras no, lo importante es el placer común antes, durante y después del acto sexual. 

El preservativo disminuye la sensibilidad. 

El preservativo no tiene por qué disminuir la sensibilidad. Existen infinidad de marcas que precisamente abarcan este tabú sin sentido. 

• Las vírgenes no pueden tener orgasmos.  

¡Claro que pueden! Preguntadle a cualquier mujer virgen si cuando se masturbaba antes de su primera relación tuvo orgasmos. 

• Durante el embarazo no se pueden tener relaciones sexuales. 

Otro falso mito. Una mujer embarazada puede mantener sexo sin ningún problema, exceptuando casos que hayan sido previamente contraindicados por un médico, por supuesto. Los niveles hormonales aumentan durante el embarazo, por lo tanto, es común un mayor deseo sexual en esa etapa de la mujer.  

Este post podría llegar a ser interminable con los mitos y que rondan sobre el sexo. Así que, dejando temas en la recámara para futuras entradas, me despido con un hasta pronto. 

Vivid una sexualidad sana y sin tabús.

 

6 comentarios sobre “Tabúes sexuales

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